-
Podcasts
Sign up for our free, weekly podcasts: One features contemporary essays from our NPR series, and one includes essays from the 1950s now airing on The Bob Edwards Show. You can download recent episodes individually, or subscribe to automatically receive each podcast. Learn more.
-
Donate Now!
Please consider making a tax-deductible donation to support This I Believe's work on radio, on the web, and in schools and communities around the world. Please click here to make a contribution of any size.
-
Gift Shop
-
Newsletter
Our free This I Believe newsletter keeps you up to date on current and future essayists and gives you access to insider news.
-
Twitter
Follow the latest essays and Retweets from This I Believe on Twitter.
-
RSS and Widgets
Sign up for RSS feeds and widgets that allow you to embed This I Believe essays into your favorite sites and services like iGoogle, Yahoo! and more.

Creo que vivimos en un mundo de ilusiones
Creo que vivimos en un mundo de ilusiones. En mundo donde nada es real. Estamos predestinados de principio a fin, aunque no lo sepamos.
Esa ignorancia forma parte del juego. Si no, sería imposible el juego. Luchamos, reimos y lloramos creyendo, falsamente, que somos dueños de nuestro destino. Difícil cuando no somos dueños de nuestro origen, de nuestra cuna, de nuestras capacidades o incapacidades, de nuestros defectos y virtudes.
Creo que somos lo que somos, animales humanos, organismos pluricelulares con una dotación concreta: la capacidad de imaginar. Pero esto no es ni mejor ni peor que la capacidad de trepar por los árboles o la de respirar bajo el agua.
Cumplimos una misión en pos de un objetivo que desconocemos, pero a través de nuestra capacidad de imaginar hemos creado unos conceptos abstractos que dan sentido a nuestra vida. Conceptos como libertad o independencia. Conceptos que no tienen más de 3.000 años de historia.
No creo en Dios, pero esto no es relevante. Pero creo en la existencia de un plan, un enorme plan que persigue un objetivo diseñado por alguien. Desconozco los motivos y el “rationale” del objetivo, pero estoy convencido de su existencia. Nada pasa porque sí.
Creo en ello desde pequeño, con modulaciones propias de la edad y de la experiencia. Pero básicamente sigo pensando lo mismo. No siento angustia ni desasosiego excepto cuando, de forma recurrente, vuelvo a pensar en ello: ¿quien soy?, ¿existe algún dios? y, sobretodo, si no existe, ¿a que jugamos?, ¿porqué hemos nacido?
If you enjoyed this essay, please take a moment and support This I Believe, Inc., the non-profit organization that made it possible. Your donation is tax-deductible.