No hay dios

Penn Jillette - Las Vegas
Entered on July 10, 2008
Penn Jillette
Age Group: 30 - 50

Creo que no hay dios. Estoy más allá del ateísmo. El ateo no cree en dios. No creer en dios es fácil, no se puede demostrar lo contrario, de modo que no hay trabajo alguno que hacer. Usted no puede demostrar que no hay un elefante dentro del maletero de mi coche. ¿Está seguro? ¿Y ahora? Quizá se haya escondido antes. Vuelva a mirar. ¿He mencionado que mi definición personal y sincera de la palabra “elefante” incluye misterio, orden, bondad, amor y un neumático de repuesto?

Así pues, quien ame la verdad en sí misma debe empezar por no creer en dios y luego buscar pruebas de que existe, alguna evidencia objetiva de un poder sobrenatural. Todos aquellos a quienes envío correos electrónicos a menudo, se hallan atascados en esa etapa de búsqueda. La parte del ateísmo es fácil.

Pero esto del Creo en ello parece exigir algo más personal, algún salto de fe que nos ayude a ver el gran cuadro de la vida y algunas reglas de acuerdo con la cuales vivir. Digo, por lo tanto: “Creo en ello, creo que no hay dios.”

Haber dado este paso es algo que informa cada momento de mi vida. No soy codicioso. Tengo amor, cielos azules, arcoiris y tarjetas de felicitación de Hallmark, y eso tendría que bastarme. Tendría que bastarme pero es todo lo que hay en el mundo, y todo lo que hay en el mundo es más que suficiente para mí. Parece de mala educación pedirle más a lo invisible. El amor de mi familia, que me crió, y la familia que yo estoy criando ahora, es suficiente para que no necesite el cielo. He ganado la enorme lotería genética y eso me alegra cada día.

Creer que no hay dios significa que no puedo ser realmente perdonado, como no sea por delicadeza o por mala memoria. Está el bien; me hace desear ser más atento. Intentaré tratar bien a la gente en la primera ocasión.

Creer que no hay dios me impide caer en el solipsismo y me permite leer las ideas de toda la gente diferente de todas las culturas diferentes. Sin dios, es posible llegar a un acuerdo con la realidad y seguir aprendiendo en qué nos equivocamos. Es posible seguir adaptándonos y así comunicarnos realmente. No viajo en círculos por donde la gente dice “tengo fe, creo esto de todo corazón, y nada que hagas o digas hará vacilar mi fe”. Ése es un modo tediosamente religioso de decir “cállate” u otro par de palabras que agradan aún menos a la Comisión Federal de Comunicaciones. Pero cualquier obscenidad es menos insultante que “la forma en que fui criado y mi amigo imaginario significan más para mí que cualquier cosa que hagas o digas”. Al creer que no hay dios, demuestro que están equivocados y eso siempre es divertido. Me refiero a que aprendo algo.

Creer que no hay dios significa que el sufrimiento que he visto en mi familia, y lo que es más, todo el sufrimiento del mundo, no es causado por un poder omnisciente, omnipresente y omnipotente que ni se molesta en ayudar o que nos está poniendo a prueba, sino más bien por la falta de algo que nosotros podremos hacer por los demás en el futuro. Que no haya dios significa que es posible que haya menos sufrimiento en el porvenir.

Creer que no hay dios me proporciona más espacio para creer en la familia, la gente, el amor, la verdad, la belleza, el sexo, Jell-O y todas las demás cosas cuya existencia puedo demostrar y que hacen que ésta sea la mejor vida que tendré jamás.

Penn Jillette es la mitad más alta y de voz más poderosa del dúo de magia y comedia Penn & Teller. Es investigador del Cato Institute y ha dado clases en Oxford y en el MIT. Penn es coautor de tres best-sellers y productor ejecutivo del documental The Aristocrats.

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Este ensayo es material protegido por derechos de autor, reproducción o no se permite la extracción sin el consentimiento por escrito de Este a mi juicio, Inc Fue traducido por Horacio Vázquez-Rial y reimpreso con el permiso de la Plataforma Editorial.

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